Autor: Juan Gómez Hernández
En el competitivo panorama empresarial actual, donde la rapidez y la calidad son cruciales, DevOps emerge como una metodología vital para optimizar el desarrollo y las operaciones de software.
Implementar DevOps no solo requiere adoptar herramientas avanzadas, sino también transformar la cultura organizacional para fomentar una colaboración eficaz y una mayor eficiencia.
A continuación, exploramos cómo implementar DevOps en tu empresa, abarcando aspectos clave como su definición, el enfoque cultural en la empresa y sus beneficios, así como los desafíos comunes y cómo superarlos.
Comprendiendo DevOps: Mucho más que una metodología
DevOps es un conjunto de prácticas, herramientas y filosofía cultural que integra las disciplinas del desarrollo de software (Dev) y las operaciones de TI (Ops) para mejorar la colaboración y la eficiencia en el ciclo de vida del software.
Se centra en el empoderamiento de los equipos, potenciando la comunicación y colaboración de los equipos mediante prácticas como la integración continua, la entrega continua y la automatización, con el objetivo de acelerar la entrega de software y mejorar su calidad, aumentando, por lo tanto la entrega de valor por parte de los equipos.
Un bucle de colaboración continua
El carácter de la filosofía DevOps, que implica una evolución y mejora continua de los procesos, se representa simbólicamente con un ciclo infinito como el siguiente:
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Descubrir
El trabajo en equipo es uno de los puntos claves de esta filosofía, por lo tanto, se puede entender como una metodología ágil para la organización de los equipos.
Es necesario, por lo tanto, revisar, descubrir, y organizar las ideas que surgen alineándose con los objetivos estratégicos, para maximizar el impacto positivo sobre el proyecto/producto.
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Planifica
Esta metodología, siguiendo los principios de una metodología ágil, se basa en la realización de sprints. En estos sprints, se organizan, planifican y priorizan las tareas, en base a las cuestiones descubiertas en el apartado anterior, para la entrega de valor de forma incremental.
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Compila
Aunque esto es una cuestión más técnica, Git, un sistema de control de versiones gratuito y de código abierto, ha permitido la creación de herramientas y flujos de trabajo que mejoran el proceso de desarrollo, compilación, y revisión histórica de la evolución del producto, convirtiéndose en un eje fundamental dentro del proceso, y siendo la fuente de verdad del mismo.
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Prueba
Debido a esto, se permite que los desarrolladores contribuyan a un repositorio compartido de forma ordenada.
Estas contribuciones (cambios de cada uno de los desarrolladores), deben ser lo más recurrentes posibles, ya que, se someten a pruebas automatizadas antes de su integración para asegurar su calidad manteniendo un código limpio y estable. Esto se conoce como Integración continua o CI.
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Implementa
Esta publicación frecuente, manteniendo la estabilidad del proyecto, permite la entrega rápida de las diferentes funcionalidades del proyecto, mejorando, por lo tanto, la velocidad, productividad y sostenibilidad del desarrollo. Esto se conoce como Entrega continua o CD (cuestión que no se debe confundir con el despliegue continuo, con el que comparte sus siglas en inglés).
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Opera
Abarca desde el diseño, implementación, configuración y mantenimiento de la infraestructura que soporta los servicios de la organización.
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Observa
La observabilidad es clave para identificar y resolver y tomar decisiones respecto a la evolución del producto.
Permite además, identificar aquellas incidencias que afectan al tiempo de actividad, velocidad y funcionalidad de los productos, notificando a los equipos de las mismas para su rápida resolución.
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Feedback Continuo
Al recopilar opiniones y datos de manera continua, los equipos pueden ajustar los procesos y mejorar la experiencia del cliente en las próximas versiones del producto.
Adoptando DevOps: Claves para integrarlo en tu organización
A pesar de que hay muchas cuestiones técnicas dentro de la propia implantación de DevOps, la realidad es que su punto más importante, es la cuestión cultural, ya que, es en la que mayor número de errores se cometen. Al fin y al cabo, lo importante son las personas y su implicación,
apoyados y complementados por una buena selección de herramientas y tecnologías.
Dentro de estas cuestiones culturales se deben tener en cuenta lo siguiente:
- Promoción de la colaboración: se debe fomentar una vía de comunicación abierta y continua entre los miembros de los diferentes equipos, para facilitar la colaboración entre ellos, y
aumentar la sinergia y evolución hacia un objetivo común. - Mentalidad de mejora continua: Adoptar una mentalidad de mejora continua y aprendizaje constante, donde el feedback y la adaptación son parte del proceso.
- Autonomía y empoderamiento: es importante dotar a los desarrolladores de las herramientas necesarias para poder desarrollar sus tareas de forma independiente y sin obstáculos, de forma que permita aumentar su satisfacción, así como aplicar su tiempo en las tareas que aportan realmente valor. Para esto, se destacan dos enfoques técnicos importantes:
- Automatización de tareas repetitivas y procesos manuales, con una alta carga de intervención humana, lo que permite reducir el esfuerzo y los errores, permitiendo a las personas involucradas centrarse en la entrega de valor y el desarrollo de sus responsabilidades principales.
- Pipelines de CI/CD: Permiten a los desarrolladores realizar despliegues automáticos y rápidos.
- Infraestructura como código (IaC) modular: Permite a los desarrolladores desplegar sus proyectos de forma controlada mediante módulos definidos por el equipo de operaciones.
- Responsabilidad completa: una consecuencia de permitirles trabajar de forma autónoma, es la implicación que obtienen directamente en el ciclo de vida completo del proyecto o funcionalidades desarrolladas, otorgándoles una visión de responsabilidad completa, tanto en el desarrollo como en el mantenimiento de las mismas.
Los posibles obstáculos
A pesar de que la implantación busca, no solo mejorar la entrega de valor, si no la experiencia de los equipos de desarrollo, implementar DevOps puede presentar varios desafíos.
Resistencia al cambio
La resistencia al cambio es una barrera común, ya que, en muchos casos, hay personal del equipo que pueda sentirse apartada, sin una visión clara de la transformación. Para superarla se pueden optar por las siguientes formas de afrontarlo:
- Capacitación y educación: Invertir en formación para que los equipos entiendan los beneficios de DevOps y cómo adoptar nuevas prácticas.
- Comunicación transparente: Explicar claramente los beneficios y los objetivos de la transformación para ganar el apoyo de los empleados.
Integración de herramientas
La integración de nuevas herramientas con sistemas existentes puede ser compleja, por lo que se puede optar por las siguientes cuestiones:
- Evaluación y planificación: Realizar una evaluación exhaustiva de las herramientas y planificar la integración de manera cuidadosa.
- Pruebas y ajustes: Realizar pruebas para asegurar que las nuevas herramientas funcionen correctamente con los sistemas existentes.
Formación y desarrollo de habilidades
Es necesario capacitar a las personas que se harán cargo de las herramientas y tecnologías a utilizar, de forma que tengan un papel importante en su puesta en marcha y estructuración; evitando así, también, la resistencia mencionada con anterioridad. Para esto se puede optar por lo siguiente:
- Programas de capacitación: Implementar programas de formación continuos para mantener a los equipos actualizados con las últimas prácticas y tecnologías.
- Mentoría y Coaching: Ofrecer apoyo a través de mentoría y coaching para facilitar la transición y el aprendizaje continuo.
Observar y medir
Siguiendo la cuestión troncal de esta filosofía, es necesario observar, medir y realizar ajustes en la implantación de la cultura, metodología y herramientas tras su puesta en marcha inicial, comprobando que se están siguiendo todas las cuestiones de forma correcta, y no hay ningún obstáculo en el camino.
Las ventajas del cambio
En la “encuesta de Atlassian sobre tendencias de DevOps de 2020”, el 99 % de los encuestados afirmó que DevOps tuvo un impacto positivo en su organización. Dentro de las ventajas que se han medido tras la puesta en marcha en diferentes organizaciones nos encontramos las siguientes:
Rapidez
Los equipos que adoptan DevOps logran realizar entregas con mayor frecuencia, calidad y estabilidad. Según el informe «State of DevOps 2019» de DORA, los equipos de alto rendimiento se implementan con una frecuencia 208 veces mayor y 106 veces más rápido que los equipos de bajo rendimiento. La entrega continua, impulsada por herramientas automatizadas, permite a los equipos desarrollar, probar y entregar software de manera ágil y eficiente.
Colaboración mejorada
Al compartir responsabilidades y trabajar de manera conjunta, estos equipos logran una mayor eficiencia, reduciendo el tiempo necesario para entregar trabajo y crear código que esté alineado con el entorno de ejecución.
Implementación rápida
La capacidad de iteración rápida permite a la organización obtener una ventaja competitiva, disminuyendo el time-to-market, y por lo tanto, pudiendo ofrecer nuevas funcionalidades y resolver problemas con mayor agilidad.
Calidad y fiabilidad
Metodologías como el CI/CD aseguran que el código sea de alta calidad, minimizando errores y vulnerabilidades.
Además, la monitorización y observabilidad constante proporciona a los equipos información en tiempo real sobre el rendimiento del sistema, permitiendo ajustes y mejoras continuas.
Conclusión
Como hemos podido ver, la implementación de DevOps es una transformación integral que va más allá de la adopción de nuevas herramientas.
Implica un cambio cultural hacia una mayor colaboración, autonomía y eficiencia.
Al comprender qué es DevOps, enfocar la implementación abordando los desafíos, fomentando prácticas efectivas, y una cultura organizacional que apoye el cambio, se pueden conseguir beneficios muy significativos para la entrega de valor y evolución de los productos.
